• Federico Rojas

¡Aquí y ahora!

Como Venezuela no pudo empezar a discutir en La Paz, con Uruguay el margen de error se redujo. Urge una victoria, como ante Chile la vez pasada en el Olímpico. En el supuesto de no vencer, no se acabaría el mundo. Pero de no sumar, la Vinotinto quedaría rezagada. Teniendo que correr desde bien atrás, para obtener su boleto a Catar.


Entreno Vinotinto en el Brígido / Archivo prensa selección Venezuela


Contamos dos antecedentes parecidos al escenario actual, que se dieron después del boom Vinotinto.


Camino a Corea-Japón 2002, la selección perdió cinco de sus primeros seis partidos y terminó penúltima, a 11 puntos de Uruguay(repechaje). Eran tiempos de reconcepción.


16 años después, en las clasificatorias para Rusia 2018, la selección que dirigía Noel Sanvicente solo pudo empatar uno de seis compromisos, terminando con la indefendible salida de ‘Chita’, tras el 1-4 con Chile, en Barinas.

Fuimos últimos, con 12 unidades. 14 menos que Perú, que jugó la repesca con Nueva Zelanda.


En los días posteriores al reciente revés con Bolivia, el equipo que conduce José Peseiro necesitó tiempo de más, para sacarse el partido y ascenso al altiplano.


De cualquier forma, hubo condiciones y espacio para armar el equipo que se le plantará a Uruguay, contando la ausencia de Wilker Ángel (acumulación de amarillas) y de Darwin Machís, quien no se pudo recuperar de una lesión en el sóleo de su pierna derecha.


Entonces, después del experimento en la capital boliviana, Peseiro presentaría un esquema parecido y con tres variantes, en cuanto a nombres propios.


En el arco repetirá Graterol, cuya valoración en el debut estuvo acorde a lo esperado, al margen de haber encajado tres ante los de Farías.


La última línea sería, salvo novedades de última hora, con Rosales en la derecha y Alexander González en la izquierda.


Peseiro dispondría, otra vez, de tres centrales: Ferraresi, Chancellor y Villanueva.


Para el centro del campo, doble cinco marcado: Rincón y Moreno.


Luego, Savarino y Otero, más adelantados en lo posicional, pero con obligaciones defensivas.


Arriba, Josef Martínez, en su primera titularidad del proceso en curso.


A vuelo de pájaro: 1-5-4-1.


Ese es el equipo para fajarse con la aguerrida tropa del 'Maestro' Tabárez.

Preparémonos para otro día de sufrimiento ante cada pelota dividida y situación. En el que cada segundo parece eterno pero que, a su vez, pasa rapidísimo.


Así es el asunto en la eliminatoria sudamericana. Sobre todo, en nuestro contexto. Y en pandemia, ni hablar.


Por lo pronto, el DT presenta su nueva propuesta y, como mencioné en la edición previa, le toca al que está, que deberá mostrarse comprometido y preparado, para lo que hay en juego.

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