• Federico Rojas

“Llegó el momento de mostrar al verdadero Soteldo”

Updated: Mar 7, 2020

En el fútbol extranjero desde juvenil, Yeferson Soteldo no ha parado de ser noticia. En Huachipato, en la Universidad de Chile y ahora en Santos, donde está bien conceptuado, donde triunfó en 2019 y donde vive con su esposa e hijos, el motor principal de esta figura que el fútbol y el deporte venezolano tiene desde hace tiempo y para rato.


Yeferson Soteldo


Tenía 16 años, recién cumplidos, cuando debutaba en la primera del Zamora, por ese tiempo bajo la conducción técnica de Noel Sanvicente, que venía de ser campeón del Clausura 2013 y estaba construyendo algo interesante. Ese muchacho desfachatado, que irrumpió desde su habilidad con la pelota bien pegada al pie, dejó Barinas tres años más tarde, y se fue a mostrar su juego en el resto de América y el mundo. Yeferson Soteldo, hoy 10 del Santos, entró a la ‘Zona de Juego’, para hablar de todo lo que le rodea, de lo que pasó y de lo que viene.


Y es que ya transcurrió un lustro y, a Soteldo, como a Yangel Herrera o Wuilker Fariñez, le ha pasado de todo en esa película que viven día a día. “Estos cinco años, para mi han sido de una evolución muy grande. He pasado por equipos en los que, poco a poco, he ido creciendo y creo que sirve recordar que cuando uno se propone algo, es porque aquí estamos. Esto para mí es un sueño. Jugar la Copa Libertadores con la 10 de Pelé”, contó el portugueseño.


Santos está en la Libertadores 2020 por el Brasileirao que hizo en 2019, aunque les costó hacer ruido (afuera de Copa Sudamericana y Copa de Brasil), pero una vez se asentaron, jugaron el fútbol de bloque, con el que se administraron para la extensa contienda. Terminaron segundos del gran Flamengo actual.


Recuerdo a Soteldo en la Libertadores de 2015. Vino a Buenos Aires y brilló en la Bombonera, pese a que el Zamora de Julio Quintero fue goleado 5-0. Esa fue una de las primeras veces que se descubrió ante el mundo.


Ahora, con el club brasileño, el que fuera Sub-14 del Caracas jugará fase de grupos contra Defensa y Justicia (2do Súperliga de argentina), Delfín (campeón ecuatoriano) y Olimpia (campeón paraguayo).


“Uno sabe que estos partidos son diferente. Desde que estuve con la U de Chile no jugaba la copa, así que tengo ansiedad y más con este equipo, que es muy grande y que ha ganado tres Libertadores. Será lindo”, comentó quien llegó a Santos el año pasado y recién renovó contrato, a pesar de la jugosa oferta que le hizo Atlético Mineiro.


Y es que, además, la cláusula del volante se infló tras cotizarse en la contienda previa, al tiempo que, por voto popular, se ganó la distinción como mejor jugador del club. Estos logros y las comodidades que ha encontrado en la ciudad ubicada a una hora de Sao Paulo, lo impulsaron a renovar con el 'O peixe'..


“Uno como futbolista con familia, siempre piensa primero en ellos. En cómo están. Si están bien. Si (la familia) está cómoda. Cuando llegué a Brasil, me costó unos dos meses, para adaptar a la familia, el idioma. Conversé con mi esposa y me dijo que estaba bien. Aquí me tratan muy bien. Me he ganado el cariño de la gente. Entonces, ¿Para dónde me iba a mover? Si estoy acá, como es soñado. No fue una decisión difícil. Ya tenía pensado quedarme y la gente que me acompaña me ayudó”, especificó.


El fútbol brasileño le ha resultado muy distinto. Desde las canchas, extensas en muchos casos, el aspecto técnico, el calendario, los viajes y el vaivén emocional de los ‘Torcedores’. Sobre todo porque, en Santos, ganar es una obligación.


Respecto a Huachipato y Universidad de Chile, “Aquí cambia. El fútbol brasileño es muy distinto. Muy competitivo. La hinchada te exige. Si no juegas un partido bien, suena. Ya dos, te aprietan, pero he sabido manejarlo. Cuando tienes un partido bien, te alaban. A uno le toca entender que, es un solo partido. Y cuando tengo uno malo, pensar igual. Aquí se juegan 70 partidos por año. Hay que estar bien preparado, porque hay que tener la cabeza bien, para enfrentarte a todo eso”, reconoció quien participó en 51 compromisos oficiales durante la temporada pasada.


Soteldo tuvo que reajustar su entrenamiento invisible, para que le dieran las piernas hasta el final.

“El descanso es clave. El año pasado, cuando se jugaba cada tres días, había que hacerlo estricto. Tenía que recuperar y comer bien, porque si te lesionabas por cualquier cosa, te perdías cuatro o cinco partidos”.

Pasaron más de 200, desde que hizo su primera presentación profesional, en un Zamora – Atlético Venezuela, y Soteldo evolucionó desde sus formas en el campo, pero también desde el especial estímulo familiar.


“Cambié casi todo. Ahora estoy más fuerte. Mentalmente, más preparado. He trabajado la izquierda, la definición. Ahora estoy más maduro. Decido mejor la jugada. Desde que fui padre, tengo un extra por mi familia, mis hijos. Hay obligaciones que se fueron convirtiendo en mis hábitos. Ellos hacen que me motive mucho más. Y siempre van a la cancha, al palco. Para mí, eso es todo”.


Además, “No he perdido eso de ser alegre jugando y el drible tampoco”, añadió el padre de Thiago (4), Rihanna (2) y Oliver (1). Los dos últimos, nacidos en Chile.


Como con Zamora, Soteldo debutó en la selección absoluta (vs. Costa Rica en Barinas) cuando Sanvicente estaba en el banquillo. Cumplía su ciclo en la Sub-20 de Dudamel, con quien continuó en la mayor.


Hablando de estímulos, no hay nada que lo llame más, al juego, que la selección. De hecho, Santos lo multó por haberse quedado en el preolímpico, con la Sub-23, para el último partido, cuando le habían dado permiso para jugar los tres primeros de la primera fase. “La selección es un privilegio”, sintetizó.


“Con Dudamel, el proceso fue bueno. Fue una etapa de adaptación para mí, para afirmarme. Hoy me siento más preparado, para darle a la selección lo que hago en cada equipo que estuve. Llegó el momento de mostrarle el verdadero Soteldo al país”, afirmó confiado.


Con Dudamel, ¿Sentiste que podías haber jugado más?


“Sí, pero no lo tomé negativamente. Sino más positivo. Sabía que en todo ese tiempo me estaba preparando para este momento. Ahora siento que estoy mejor. Crecí físicamente y mentalmente. Contra la presión que te genera todo un país. Hay que estar listo para todo eso”, detalló quien figuró en el Sudamericano y, posteriormente, Mundial Sub-20 de 2017.


Soteldo destaca lo armonioso que ha sido el grupo de jugadores durante sus primeros años vinculado a la Vinotinto adulta. “Los que estaban, supieron recibir muy bien a los que llegamos. Los grandes, no nos tomaron como que venía una generación a competirles sus puestos. Nos tomaron bien. Así lo sentimos, los Sub-20 que fuimos subcampeones mundiales. Nos dieron esa confianza y nos vieron como uno más. Cada vez que voy, disfruto mucho”, expresó quien suele compartir las concentraciones con la banda de los "chiflados", cómo la denominó. Compuesta por Machís, Otero y Murillo.


Todo eso, al margen de lo que sucedía entre la dirigencia y el cuerpo técnico anterior. “A pesar de lo que pasaba afuera, nosotros disfrutábamos. Gustamos de ir. Uno se da cuenta en los entrenamientos. Lo brillante que es el compañerismo. Por eso siento que es el momento de trascender”, aseguró.


En Santos, lo tuvo a Sampaoli como DT. El argentino estuvo en el radar de la federación venezolana de fútbol para suceder a Dudamel. Al final, el designado fue, el portugués José Peseiro, con quien ya Soteldo dialogó.


“Me llamó y hablamos (en portugués). Me preguntó que dónde me sentía más cómodo para jugar. De si estaba convencido de ir al Mundial (Catar 2022). Le dije que hasta podemos pasar como primeros, con esta generación. Y me preguntó que si creía que teníamos para ser más ofensivos (en el juego) y le dije que sí. Tenemos a Rómulo (Otero), (Darwin) Machís, (Jhon) Murillo, (Jefferson) Savarino, (Sergio) Córdova, mi persona. Demasiado”, argumentó.


En fin, con Peseiro la llamada fue positiva. “Quedé muy contento. Fue buena charla. Todos somos importantes. Siento que puedo aportar más. Nada más espero el momento para que comience todo, este mes. Tenemos que ir con el pie derecho, para que hagamos el sueño realidad”, aseguró.


Catar es un sueño que Soteldo ve con una claridad sobrepromedio. “La gente debería ilusionarse y disfrutar de este proceso, que es largo y, sobre todo, lindo, porque lo vamos a cumplir. Estamos preparados, viendo posición por posición, cada jugador está en su momento. No lo podemos dejar pasar”, cerró.


Ahora la copa, el Brasileirao y las obligaciones con la selección. Un calendario cargado para que, el "Enano", como le dicen de cariño jugadores y técnicos, siga explotando ese enorme potencial.

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