• Federico Rojas

Yerliane Moreno: “Luchamos por lo que merecemos”

Es el turno de la Sub-20 femenina. Con el Sudamericano de Argentina, la generación que conduce Carmelia Rojas pretende mantener el estatus logrado en los últimos años. Según la capitana, Yerliane Moreno, se ha juntado talento y ganas, para volver a un Mundial y para volver a dignificar el fútbol femenino en Venezuela, América y el mundo.



Yerliane Moreno


La huella quedó. Los tiempos de José Catoya y Kenneth Zseremeta en el banquillo dejaron una marca que, por estos días, las selecciones femeninas de Venezuela están tratando de profundizar. Y es que, desde los éxitos del pasado reciente, el sistema de selecciones fluye distinto a otras veces.


Ahora Catoya es coordinador de selecciones y, su anterior asistente de campo, Carmelia Rojas, está a cargo del seleccionado juvenil que busca uno de los dos cupos mundialistas en el Sudamericano de Argentina.


“Con este grupo, es algo nuevo. Veo cosas diferentes a lo que viví antes, con el profe Kenneth. Hay mucho talento”, resalta Yerliane Moreno, quien cumplió 16 en la concentración del Mundial Sub-17 que se jugó en Jordania, en 2016.


Para Moreno, el proceso ha sido diferente. “Ante todo, me sumé hace un año. Si comparo con Kenneth, la profe tiene conceptos distintos. También muy claros. (En los que) lo principal es, ser ordenadas en la cancha”, exclamó la volante apureña, designada capitana por su recorrido.


“Ser capitana es algo nuevo. No pensé que aparecería. Algunas de mis compañeras no volvieron más y otras subieron a la mayor. Soy la que queda junto a Dayana (Rodríguez). La profe me dijo: ‘Tienes experiencia, has vivido muchas cosas. Tienes que asumir esta responsabilidad’. Ahí vi todo de otra manera. Ahora tengo que estar más enfocada. Sigo estando en todos los procesos, dando la cara y luchando para lograr otros objetivos”, profundizó.


No creo que haga falta pero, como en Venezuela se tiende a olvidar rápido, lo remarcaré. Moreno, Rodríguez y las chamas Vinotinto, lideradas por Deyna Castellanos, protagonizaron la imborrable historia de 2016. Artífices del cuarto lugar obtenido en Jordania. La vez del gol de mitad de cancha, contra Camerún y al 90+4, de la ahora jugadora del Atlético Madrid y la vez que la de Guasdualito le convirtió a Canadá, para meterse entre las mejores ocho. Más tarde cuartas del mundo.


“Fue algo único. Hasta ahora, lo mejor que he logrado: Ir a un mundial tan joven, marcó mi vida y siempre lo voy a recordar. A la gente le queda en el pasado, pero a mí, como jugadora, no se me olvidan las experiencias que he tenido. Los momentos malos para llegar hasta el mundial (Casi se lo pierde por una lesión en su pierna derecha), del gol inesperado de Deyna, del gol mío, que fue una alegría inmensa. A veces me pongo a ver las fotos y los videos. Recordarlo me ayuda para seguir esforzándome por ser mejor jugadora y persona”, describió la mediocampista que se perdió el primer partido de aquella copa del mundo, por una distensión que, además, la deprimió.


“Esa situación me enseño y me dejó una experiencia de que no debo rendirme y sí debo ser positiva siempre. Me ayudó a encontrarme conmigo misma y a saber mi potencial para ser una gran jugadora”, reconoció.


Desde las dificultades, Moreno ha madurado, dentro y fuera de la cancha. “De ahí comenzó el sueño. Campeona del Sudamericano, ir al Mundial y marcar goles. Pero no ha sido fácil. A veces no se encuentra el apoyo suficiente de gente que pensabas que iba a estar ahí. Mi mentalidad ya no es la misma. Estoy más madura y consciente de las cosas que hago. En lo futbolístico, he evolucionado. Mejoré. Me ha quedado algo de cada experiencia, como un aprendizaje”.


Esas vivencias que arrastra Moreno, vienen de casa, porque tuvo una infancia marcada por la falta de recursos. “Estábamos en mal estado. Cuando llegaba la lluvia, se desbordaba un río y se inundaba todo. Teníamos que mudarnos al balcón de una casa de refugio. Hubo un tiempo en el que me puse a trabajar en la canoa de mi papá. Me gustaba ayudarlo y así tenía para ir a las giras con la selección. Hasta que un día descubrieron que había agarrado una infección pulmonar y hasta tuvimos que pedirle ayuda a la alcaldía. Así, no iba a poder seguir jugando”, recordó Moreno.


A pesar de ello, la muchacha que fue impulsada por Alexa Castro (guardameta de la selección) en unos juegos que se hicieron en El Cantón, Barinas, está consciente de que todo lo que ha tenido que atravesar, le ha llevado a comprender el valor del esfuerzo propio.


“Siempre entreno porque me nace. A mi papá le gustaba y a mi mamá le terminó gustando. He sido una chamita con momentos difíciles, como los maravillosos que me ha dado el fútbol. A veces la gente cree que, porque jugamos en la selección, ya estamos hechas y estables, pero al final por dentro de cada una de nosotras, llevamos una batalla. Tenemos que jugar para ganarnos lo nuestro”, siguió la ex jugadora del Cúcuta Deportivo.


“Todavía nos vemos a un lado”

El fútbol femenino creció en el país, por el éxito de los procesos anteriormente mencionados, pero estructuralmente falta mucho. Vale que las escuelas y academias tengan chamitas jugando a la pelota, vale lo del centro de alto rendimiento, el presupuesto sigue dependiendo del momento. Y sirve lo de la liga, siempre que las jugadoras reciban sus respectivas reivindicaciones. Sino, ¿Para qué? Si el objetivo es profesionalizarlo, hay que apuntar primero a que las atletas, progresivamente, puedan vivir del fútbol.


“Desde que he estado en la selección, siempre el femenino ha estado como a un lado. Lamentablemente, es así, en casi todo el mundo. Creo que debería haber más apoyo, sobre todo sabiendo lo que se ha logrado. Uno no espera que nos den lo mismo que le dan al masculino, pero por lo menos que una se sienta satisfecha, de que estás logrando algo y no tienes que hacer otras cosas para ganarte la vida. Todavía nos vemos a un lado. No nos toman en cuenta como quisiéramos”.


Para la “Pantera”, esta lucha “es parte de lo que peleamos: La igualdad entre el hombre y la mujer. Entiendo a las jugadoras que han pasado por lo mismo que yo. (Las muchachas) tienen que llegar a la selección para poder crecer en estabilidad. No he tenido apoyo del gobierno ni de nadie. Todo ha sido por lo que he hecho. Con esfuerzo mío y de mis padres. Por eso lo valoro mucho”, puntualizó la hija de Martín Moreno y Silvia Hernández, que espera salir al extranjero en el futuro.


“He tenido ofertas, pero es muy bajo lo económico. No alcanza para vivir y ayudar a mi familia. Estoy esperando el momento exacto. Lo decidiré cuando me ofrezcan un salario que no se me vaya en el alquiler y la comida”, reveló quien también jugó en el Deportivo Táchira.


El presente ha citado a Moreno para encabezar el grupo del Sudamericano. Está tan convencida como sus compañeras, de que el Mundial puede ser una realidad.


“Estoy segura de que vamos a clasificar, porque tenemos un buen grupo. Lo hemos demostrado. Cada una va a aportar su parte, como en Ecuador y todo este tiempo […] Luchamos por lo que merecemos. Nadie nos regala las cosas que hemos logrado. Ha sido esfuerzo y actitud, de no caer y estar firmes con nuestros sueños, ayudándonos a nosotras mismas”, sentenció la “Pantera”, capitana de otro viaje hacia el porvenir del fútbol femenino.


Yerliane Moreno Hernández en selecciones

Campeona Sudamericano Sub-17 en 2016

4to lugar en Mundial Sub-17 de Jordania en 2016

Medalla de Bronce en Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018

Subcampeona de Liga Sudamericana Sub-19 en 2020




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